La Policía de la Ciudad realizó cinco allanamientos simultáneos en los barrios de Once y Flores, donde incautaron alimentos sin las condiciones de higiene adecuadas y teléfonos celulares denunciados como robados.
En un operativo realizado por la Policía de la Ciudad, que incluyó cinco allanamientos simultáneos en los barrios porteños de Once y Flores, se lograron secuestrar una gran cantidad de productos alimenticios en mal estado, así como teléfonos celulares con denuncias por robo. Este despliegue de seguridad forma parte de una serie de intervenciones contra el comercio ilegal y el desorden en el espacio público.
Los allanamientos, que se desarrollaron en los barrios mencionados, incluyeron cuatro en Balvanera y uno en Flores. En total, se incautaron 398 termos de café, 2.798 jugos congelados, 41 carros de venta, 35 elementos de cocina, 40 bolsas para jugos, 13 gelatinas, 7 paquetes de azúcar, 4 conservadoras, 5 sombrillas, 2 canastos, 2 panes, 2 caballetes de madera, 2 salames enteros, 4 sándwiches de salame y queso, además de 2 cuadernos con anotaciones y 11 teléfonos celulares. Muchos de estos productos alimenticios no contaban con las condiciones de higiene y salubridad necesarias para su comercialización, lo que generó preocupaciones sobre la seguridad de los consumidores.
En el marco de este operativo, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) clausuró cuatro de los locales allanados en Balvanera. Este procedimiento dejó como saldo la imputación de 16 personas, 10 hombres y 6 mujeres, de las cuales 13 son de nacionalidad peruana, 2 argentinos y uno colombiano. De tal modo, la intervención policial no solo apuntó a la venta de productos irregulares, sino también a la comercialización de celulares robados.
En uno de los locales investigados, ubicado en la avenida Corrientes al 2500, se descubrió un laboratorio clandestino dedicado al desguace y desbloqueo de teléfonos móviles. Allí se hallaron 32 teléfonos móviles, de los cuales dos estaban reportados como robados por ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones), así como 51 partes de aparatos electrónicos. Este hallazgo pone de manifiesto el carácter delictivo de estas redes comerciales que operan en la ilegalidad.
El operativo fue dispuesto por la Fiscalía Especializada en Investigaciones Complejas, a cargo de la Dra. Celsa Ramírez, y contó con la intervención del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas 22, bajo la dirección de la Dra. Rocío López Di Muro. Este despliegue es parte de una serie de medidas adoptadas para frenar la actividad de los «manteros» en la Ciudad, y se enmarca en un amplio plan de intervención que busca desbaratar redes dedicadas al comercio irregular en la vía pública.
En este sentido, el gobierno porteño también realizó un fuerte operativo preventivo en la zona de Flores, con el objetivo de erradicar el comercio ilegal y las mafias que promueven el trabajo clandestino. Este plan abarcó 51 allanamientos y saturaciones, en los cuales se identificaron comercios y depósitos que almacenaban productos destinados a la venta irregular. Las autoridades no descartaron que estos comercios estén vinculados a otros delitos, como la trata de personas, en los que se utilizarían talleres textiles clandestinos.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se pronunció al respecto: “Vamos a seguir atacando a las mafias que promueven los talleres clandestinos y el comercio ilegal. Y seguiremos siendo inflexibles para mantener el orden en el espacio público y apoyar a los comerciantes que invierten, cumplen las normas y pagan impuestos”. De este modo, Macri reafirmó el compromiso de la administración porteña con la legalidad y la regulación del comercio en la Ciudad.
Cabe señalar que, en el marco de estos operativos, también se realizaron intervenciones en puntos críticos como las intersecciones de Nazca y Avellaneda, Bogotá y Campana, Cuenca y Avellaneda, y Helguera y Venancio Flores. A lo largo de la madrugada, los efectivos desplegaron acciones con el fin de eliminar los puestos de venta callejeros y desbaratar las redes de comercio irregular. Según fuentes policiales, el operativo «salió bien» y se logró desalojar a todos los vendedores ambulantes de la zona.
Por su parte, el gobierno de la Ciudad destacó que los vecinos y comerciantes de la zona vienen reclamando hace tiempo la erradicación del desorden, ya que se sienten perjudicados por la competencia desleal y la presencia de actividades ilícitas en la vía pública. Asimismo, se mencionó que las autoridades recibirán denuncias sobre trabajos clandestinos y otras situaciones ilegales vinculadas a la venta de productos no aptos para el consumo.
En cuanto a las medidas adoptadas, se destacó la participación activa de diversas divisiones de la Policía de la Ciudad, como la División Investigaciones Especiales, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ), la Agencia Gubernamental de Control (AGC), y otras unidades del Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR), la Agencia de Protección Ambiental (APRA) y la Dirección General de Protección del Trabajo (DGPT), quienes colaboraron en los operativos de forma coordinada.
