Espacios que crecen, de manera única en la Argentina, para el bienestar de las mascotas y sus dueños
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires viene construyendo, desde hace algún tiempo, una red que ya cuenta con más de un centenar de caniles en los espacios verdes porteños, los que son utilizados cotidianamente por los vecinos, las vecinas y los paseadores en los diversos barrios de la CABA.
Pensados y diseñados como lugares acondicionados especialmente para que los perros puedan desplazarse, correr, jugar y socializar, los caniles de la Ciudad disponen de cerramientos perimetrales, doble puerta de acceso para evitar escapes, bebederos, cestos para residuos y la cartelería correspondiente de acuerdo con las normas de convivencia vigentes.
Según los explican los especialistas veterinarios, estos espacios colaboran para que los perros puedan crear habilidades sociales, ya que allí aprenden a manejar el lenguaje corporal canino, conocen las jerarquías, los roles y optimizan su comunicación.
Además, los caniles, a través de la exposición controlada hacia otros perros y la aparición de situaciones nuevas, impulsan confianza en las mascotas, minimizando las reacciones de temor o estrés ante lo desconocido.
Cabe mencionar que un perro bien socializado, tiene menos chances de ser agresivo, miedoso o propenso a sufrir ataques de ansiedad por la circunstancial separación.
El juego entre pares en espacios seguros es una práctica conveniente de ejercicio y de estimulación sensorial que potencia la coordinación y la agilidad, y que al mismo tiempo facilita el ordenamiento en cuanto al uso de los distintos lugares dentro de las plazas, evitando inconvenientes con quienes no tienen mascotas o desarrollan otras actividades.
A propósito de este tema, la Ciudad de Buenos Aires elaboró un mapa interactivo para que los vecinos puedan, al ingresar la dirección, encontrar rápidamente los caniles más próximos a su domicilio por medio de la Web Oficial del Gobierno Porteño.
Uno de los caniles más concurridos del territorio porteño es el Playón Ferroviario de Colegiales. Se ha convertido en un verdadero punto de encuentro entre los vecinos, los perros y los paseadores, dentro de los cuales, Belén, quiso compartir su opinión al respecto: “Una vez que estamos llegando al canil, la emoción de los animalitos explota por todos lados…Es un golazo que los podamos tener sueltos y que puedan estar en contacto con otros perritos…Desde una cuadra y media los animales ya están tirando porque saben que en este espacio amplio pueden desenvolverse con comodidad y ser ellos mismos; es muy importante la apuesta que está haciendo la Ciudad incorporando más caniles a sus zonas verdes”.
Por su parte, Johnatan, dedicado a pasear un grupo de ocho perros, comentó: “Así como las personas, los perros tienen que socializar, y en eso el canil es fundamental…Acá pueden correr, disfrutar, vivir el momento…Te das cuenta cómo cambia el perro una vez que toca el canil, la socialización con otros perros, y los dueños lo ven”. Finalmente, definió a la iniciativa de la Ciudad como “necesaria para los perros, y para nosotros como paseadores, significa estar tranquilos”.
Verónica, una vecina de Palermo, contó que celebró el cumpleaños de su perra en el canil y agregó: “He festejado el cumple de Moca, porque ella tiene muchos amigos acá…Además, le encanta subirse a uno de los juegos…Es importante que las plazas tengan espacios para los perros, como los chicos los tienen”.
Por último, Vero, una paseadora de perros desde hace veintitrés años, se refirió a cómo era la situación antes: “Cuando empecé, no había caniles…La Ciudad incorporó este servicio y me parece genial…Los perritos acá disfrutan del juego…Les encanta, porque solo caminando no se cansan…Es como con los chicos de la escuela, por eso le digo: “mi jardincito”…Además, con el calor, pueden refrescarse; son espacios bien armados”.
