El nuevo trámite puede realizarse en CABA y alcanza a conductores de carga y pasajeros de todo el país. La medida descentraliza una gestión que antes era exclusiva del Gobierno Nacional.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires puso en marcha la emisión de licencias de conducir interjurisdiccionales para choferes de las categorías C, D y E, que se dedican al transporte de carga y pasajeros en todo el territorio nacional. Se trata de un permiso profesional obligatorio que, hasta ahora, era expedido únicamente por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). Con esta medida, quienes tengan domicilio en la Ciudad y desarrollen su actividad en múltiples jurisdicciones podrán tramitar su licencia a través del sitio web del Gobierno porteño.
En este sentido, la implementación responde a los lineamientos establecidos en el Decreto nº 196/2025, que modificó la normativa vigente y habilitó a cada provincia a asumir esta función, con el objetivo de descentralizar y federalizar el proceso. Así lo confirmó el secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano porteño, César Torres, quien remarcó: “A partir de ahora, los conductores con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires que desarrollen su actividad en todo el país podrán tramitar su licencia profesional interjurisdiccional en CABA, es un trámite que nos permite tener una mejor trazabilidad respecto de este tipo de permisos y que antes era gestionado por el Gobierno Nacional. La licencia tendrá validez tanto en físico como digital”.
Asimismo, esta licencia pasa a formar parte del Sistema Nacional de Licencias de Conducir y mantiene los estándares exigidos por la ANSV. De tal modo, reemplaza a la antigua Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional (LINTI), que hasta ahora se tramitaba de forma exclusiva ante el organismo nacional. La nueva modalidad permite conservar la calidad del sistema y garantiza el reconocimiento federal, al tiempo que optimiza la trazabilidad de cada conductor profesional.
Uno de los aspectos más innovadores del esquema porteño es la digitalización total del trámite, que incluye desde la solicitud de turnos hasta la presentación de documentación y consultas generales. La interoperabilidad entre las plataformas del Gobierno de la Ciudad y la ANSV permite que todo el proceso se lleve adelante de manera remota, rápida y segura. A su vez, se integra una base de datos común que favorece la transparencia y la fiscalización inmediata.
Entre los principales beneficios para los choferes se destacan la simplificación de los pasos administrativos, el acceso directo al permiso desde la Ciudad, la estandarización de contenidos en exámenes y capacitaciones, y la posibilidad de unificar controles médicos en un mismo procedimiento. A esto se suma la ventaja de contar con un registro único de antecedentes y validaciones cruzadas, que consolidan el historial de cada conductor en todo el país.
El proceso comienza en la página web oficial del Gobierno porteño, donde se verifica si el solicitante cumple con los requisitos exigidos, entre ellos tener domicilio registrado en CABA, abonar la boleta BUI y presentar el Certificado Nacional de Antecedentes de Tránsito (CENAT). Una vez aprobada esta documentación, se habilita el acceso a una lista de prestadores oficiales, entre los cuales el chofer podrá elegir para rendir el examen psicofísico, realizar las capacitaciones requeridas y aprobar los exámenes teóricos y prácticos.
Por su parte, desde el Gobierno de la Ciudad destacaron que la descentralización del trámite no solo refuerza la autonomía institucional porteña en materia de tránsito, sino que también promueve un modelo de gestión compartida con alcance federal. En la misma línea, se resaltó que la interoperabilidad entre los sistemas permitirá un control en tiempo real de las licencias emitidas y una mayor eficacia en los mecanismos de fiscalización vial.
La nueva política también apunta a elevar los estándares de calidad en todo el circuito de obtención de la licencia profesional. Desde la Ciudad se plantea una mejora integral que abarca tanto la formación teórica como la práctica, sin descuidar los exámenes médicos. Además, se busca una mayor eficiencia en el uso de recursos públicos al eliminar instancias duplicadas, facilitar auditorías conjuntas y reducir plazos en los procesos administrativos.
En tanto, las autoridades aclararon que esta modificación no afectará a los choferes urbanos que prestan servicios exclusivamente dentro del territorio porteño, ya que ellos no están obligados a tramitar la licencia interjurisdiccional. Lo mismo ocurre con los conductores particulares, cuya situación se mantiene sin cambios debido a que la Ciudad adhirió con reservas a la Ley Nacional de Tránsito. El Código de Tránsito y Transporte local, vigente bajo la Ley 2148, continúa regulando estas categorías sin alteraciones. Cualquier modificación futura deberá contemplar la autonomía que la Ciudad ejerce en la materia.
