En el marco del “Mes de la Memoria”, Gabriela Ricardes visitó la exposición montada en el Centro Cultural Recoleta. La propuesta artística busca mantener vivo el recuerdo del atentado y renovar el reclamo de justicia.
A 31 años del atentado contra la AMIA, la ministra de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gabriela Ricardes, visitó la muestra “Yo recuerdo. Arte & Memoria”, una exposición que reúne obras de distintos artistas en homenaje a las víctimas del ataque perpetrado en 1994. La exhibición, abierta con entrada gratuita hasta el domingo en el Centro Cultural Recoleta, se inscribe dentro del ciclo “Mes de la Memoria”, una iniciativa impulsada por AMIA para fortalecer el recuerdo colectivo y denunciar la impunidad que aún pesa sobre la causa.
Durante el recorrido, la funcionaria estuvo acompañada por referentes del ámbito cultural y autoridades de la comunidad judía. Entre ellos, participaron el presidente de AMIA, Osvaldo Armoza, el secretario general, Mario Sobol, el director ejecutivo, Daniel Pomerantz, y el director de Arte y Producción de la institución, Elio Kapszuk, quien además se encargó de la curaduría de la muestra. En representación del Centro Cultural Recoleta, estuvo presente su director, Maximiliano Tomas.
La exposición incluye obras de reconocidos artistas como Tano Verón, Martín Ron, Alejandra López, Alejandro Thornton, Verónica Albajari y Alfredo Benavídez Bedoya. Todos ellos colaboraron previamente en distintas iniciativas promovidas por AMIA con el objetivo de mantener viva la memoria y renovar el reclamo por la verdad y justicia. Las obras expuestas reflejan, desde diferentes lenguajes artísticos, el dolor, la lucha y el compromiso con el recuerdo de las víctimas.
Al finalizar su recorrido, la ministra Ricardes destacó el valor simbólico y emocional de la exposición. En sus palabras, definió la propuesta como “muy conmovedora y original”, y subrayó el papel que el arte puede desempeñar en la transformación social. “El trabajo de la AMIA con respecto a la memoria, partiendo desde el atentado, pero también extendiéndola a todo lo que significa recordar y hacer presente, siempre es muy emotivo. Pero, por otro lado, muy inspirador, porque siempre se para en el presente, rescata ese pasado, y nos hace ver las cosas que faltan y las cosas en las que nos tenemos que ocupar”, afirmó la funcionaria.
En este sentido, la muestra no solo apunta a recuperar hechos del pasado, sino también a provocar una reflexión crítica desde el presente. La propuesta fue organizada por AMIA como parte de una serie de actividades culturales y comunitarias que se desarrollaron durante todo el mes previo al aniversario del atentado, con el propósito de sensibilizar a la ciudadanía y reafirmar el compromiso con la memoria activa.
Elio Kapszuk remarcó el objetivo que persigue la institución a través del arte: “Nosotros tenemos una misión desde el arte: para quienes tienen memoria vivencial, nos proponemos acercar una propuesta que les haga traer al presente lo vivido. Y para quienes no, la tarea es generar una memoria colectiva a la cual puedan recurrir”. A su vez, explicó que el trabajo de memoria implica asumir una postura frente al futuro. “Tuvimos que aprender a enfrentar esa idea de que la memoria es como una especie de mochila que hay que soltar para tener un futuro. Nuestra respuesta es que no hay futuro sin memoria”, sentenció, agradeciendo además al Centro Cultural Recoleta por su rol en la concreción de esta muestra.
La exposición se presenta como una invitación a renovar el compromiso ciudadano con el recuerdo de las víctimas del atentado y con el reclamo de justicia que continúa vigente. En la misma línea, el ciclo “Mes de la Memoria” busca visibilizar la persistente falta de respuestas judiciales y reforzar el carácter colectivo del homenaje.
