Durante un mes, personal de Bomberos y becarios de otras fuerzas se entrenaron intensivamente para asistir en operaciones de rescate de alta complejidad.
Entre el 28 de abril y el 26 de mayo, se desarrolló en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la segunda edición del Curso Auxiliar de Operador Especial de Rescate, una capacitación intensiva dirigida al personal activo de los Bomberos y de otras instituciones del país. El curso ofreció herramientas técnicas y operativas clave para asistir al Grupo Especial de Rescate (GER) en intervenciones de alto riesgo, con el objetivo de garantizar respuestas eficaces, profesionales y seguras ante emergencias complejas.
La formación se extendió a lo largo de 20 jornadas en las que se alternaron instancias teóricas, entrenamientos físicos exigentes y prácticas operativas. De tal modo, se estructuró un programa que abarcó desde el rescate en altura y el rescate técnico hasta la identificación, manejo y conservación de materiales específicos. A su vez, se incluyó una introducción al rescate acuático y en inundaciones, que se desarrolló dos veces por semana con prácticas en pileta.
La capacitación estuvo dirigida al personal de Dotación y Comando de Dotación, con un rango mínimo de Bombero Calificado y al menos 24 meses de experiencia operativa. En este sentido, participaron efectivos con distintos niveles de jerarquía, incluyendo hasta el rango de Capitán, lo que permitió generar un espacio de formación conjunta con miras al fortalecimiento del cuerpo en su totalidad.
Asimismo, se abrió la posibilidad de inscripción a integrantes de fuerzas externas. En total, siete becarios de diversas jurisdicciones del país accedieron a la formación mediante vacantes gestionadas a través de sus respectivas instituciones. Estos participantes provinieron de Jujuy, Tucumán, la Prefectura Naval Argentina y la Provincia de Buenos Aires, lo cual amplió el impacto del curso y promovió la cooperación federal en materia de respuesta a emergencias.
En cuanto a las exigencias físicas, los cursantes realizaron trotes de entre 8 y 10 kilómetros, ejercicios de fuerza y rutinas de acondicionamiento específicas. La demanda corporal fue acompañada de una preparación teórica rigurosa, que incluyó contenidos esenciales para el abordaje profesional de situaciones críticas. Para obtener la aprobación del curso, los participantes debieron superar tanto una evaluación teórica como una práctica, esta última compuesta por cuatro ejercicios integradores que pusieron a prueba los conocimientos adquiridos.
El viernes 24 de mayo se realizó una evaluación intermedia con resultados alentadores: de los 27 cursantes, 18 lograron aprobar, lo que reflejó un importante avance en el proceso formativo y en la preparación del personal para enfrentar operaciones de rescate con mayor eficacia.
En la misma línea, desde la organización del curso destacaron que esta capacitación representa el primer paso hacia el ingreso al Curso de Operador de Rescate, un trayecto educativo más avanzado que solo está habilitado para quienes aprueben satisfactoriamente esta primera instancia.
Además, se remarcó la relevancia del alto nivel académico y físico exigido, fundamental para que los Bomberos de la Ciudad y de otras fuerzas puedan desempeñarse en escenarios de alto riesgo, donde cada decisión resulta clave para proteger vidas humanas.
Con un enfoque integral, exigente y colaborativo, la segunda edición del Curso Auxiliar de Operador Especial de Rescate cerró con resultados positivos y consolidó un espacio formativo clave para fortalecer la respuesta operativa ante emergencias. La iniciativa reafirmó el compromiso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la profesionalización continua de sus fuerzas y con la construcción de redes federales de trabajo conjunto orientadas a la protección ciudadana.
