A un año de la implementación de la normativa que regula el uso de dispositivos móviles, un relevamiento oficial del Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires arrojó resultados positivos. El informe, que incluyó la opinión de estudiantes, docentes y directivos, destaca mejoras en la atención en clase, la convivencia escolar y el rendimiento académico. Siete de cada diez alumnos de primaria y seis de cada diez de secundaria afirman estar más concentrados y aprender mejor tras la medida.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires comunicó los resultados de un informe realizado por la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa, que evaluó los efectos de la regulación del uso de celulares en las aulas primarias y secundarias. La medida, anunciada en agosto de 2024 por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, estableció que los celulares deben permanecer guardados en las escuelas primarias y solo pueden ser utilizados con fines pedagógicos en el nivel secundario. El relevamiento se llevó a cabo un año después, en agosto de 2025, e incluyó a 2738 personas entre directivos, docentes y alumnos de 199 instituciones educativas de gestión estatal y privada.
En cuanto a la percepción de los estudiantes, los datos son contundentes. En el nivel secundario, el 61,3% de los encuestados aseguró prestar más atención en clase, el 65,6% reconoció un aumento en la conversación con sus compañeros y el 59,3% manifestó haber obtenido mejores resultados escolares.
En el nivel primario, los indicadores fueron aún más altos: el 70% de los chicos notó una mayor concentración en el aula, el 68% una mayor interacción con sus pares y el 67% señaló mejoras en su rendimiento académico. Más de la mitad de los alumnos de ambos niveles coincidió en que la restricción no generó un mayor aburrimiento en la dinámica escolar.
Las autoridades del Ministerio de Educación de la Ciudad y el jefe de Gobierno se manifestaron respecto a los hallazgos. Jorge Macri sostuvo: “Hace un año tomamos la decisión de regular el uso de celulares en las aulas porque entendíamos que era clave recuperar la atención, la convivencia y los aprendizajes. Hoy los datos nos confirman que íbamos en el camino correcto: siete de cada diez chicos de primaria y seis de cada diez de secundaria están más concentrados y aprenden mejor». Por su parte, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, afirmó que los resultados demuestran que los chicos «también conversan más entre ellos, fortalecen vínculos y eso impacta directamente en cómo aprenden».
Los directivos y docentes consultados en el informe compartieron una percepción similar a la de los estudiantes. En el nivel secundario, el 65,6% de los directivos y el 51% de los docentes subrayó que hay una mayor interacción cara a cara entre los alumnos, en tanto que el 65% del cuerpo directivo y el 52% del cuerpo docente coincidió en una disminución de las interrupciones en el aula. De tal modo, las llamadas de atención se redujeron según el 60,7% de los directivos y el 45,6% de los docentes.
En la misma línea, en el nivel primario, casi el 70% de los directivos y el 62,5% de los docentes destacaron un aumento en la interacción entre los alumnos, mientras que el 60% y el 55% respectivamente, notaron menos interrupciones. La disminución de las llamadas de atención fue indicada por el 68,3% de los equipos directivos y el 61% de los docentes.
El informe concluye que los resultados obtenidos en este primer año de aplicación de la medida ofrecen una base sólida para seguir acompañando a las instituciones educativas de CABA en el proceso de consolidación de un cambio cultural que prioriza la atención, la convivencia y los aprendizajes dentro de las aulas.
