La Feria de las Artesanías y Tradiciones Populares Argentinas, declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura, el 8 de junio cumplió cuarenta años y lo festejó a lo grande en la jornada de ayer, con tal motivo, se organizó una agenda de espectáculos pensada para disfrutar en familia que se llevó a cabo entre las 11 y las 18.
Cabe mencionar, que cada domingo, aproximadamente, quince mil personas la visitan, con acceso libre y gratuito, el amplio y amigable predio ubicado en la intersección de las Avenidas Lisandro De la Torre y De los Corrales, en el porteñísimo barrio de Mataderos, Comuna 9.
Sobre esta atractiva y potente iniciativa, el Gerente Operativo de Programación y Eventos de la Dirección General de Promoción del Libro, Bibliotecas y Cultura del Ministerio de Cultura de la Ciudad, Fernando Primofrutto, señaló: “Es un lugar emblemático para los porteños…Está toda la Argentina en un lugar, cuando uno la recorre siente que está en la plaza de un pueblo del interior con gauchos, artesanos y gastronomía típica…Es una movida cultural hermosa todos los domingos”.
Postales de una Feria singular
El clima felizmente acompañó, con frío, pero sin lluvia, los vecinos, vecinas y turistas, fueron llegando para sumarse al festejo, que incluyó las actuaciones del Grupo Folklórico Sol Argentino, del cantante y compositor Javier Sá, de la joven Melina Van Loo, y del reconocido cantautor jujeño Bruno Arias. Para el cierre, los asistentes acompañaron el ritmo contagioso de la Agrupación de Cumbia “Corazón Valiente”, Tributo a Gilda.
La Feria de Mataderos es cultura. En cada uno de sus puestos, vas a poder encontrar artesanías de las más variadas pero en todo momento marcando ese perfil tradicional, bien argentino.
¡Y qué no decir de la gastronomía!
En un solo lugar, todos los sabores típicos nacionales, como por ejemplo: tortas fritas, locro, carbonada, asado, vacío, empanadas, tamales, humita, sin dejar de mencionar los icónicos sándwiches de milanesa o de lomito. Pero además, se pueden degustar platos característicos de países hermanos, como Chipá y Sopa Paraguaya.
También, la Feria cuenta con un sector de stands dónde se exhiben productos regionales como: aceite de oliva, hierbas, chacinados artesanales, miel, mermeladas, dulce de leche, quesos, vinos, aceitunas y alfajores, etc.
Quienes quieran aprender telar, guitarra, sikus, o danzas folklóricas, pueden sumarse. A propósito, uno de los Talleres, lo dicta la Profesora de Folclore, Ana María Puche, quien comentó: “Cada vez más gente quiere aprender a bailar un gato, una zamba o una chacarera…En los talleres les enseño los pasos básicos para que puedan empezar a bailar y algunos vuelven cada fin de semana para perfeccionar y seguir aprendiendo”.
Por su parte, el Artesano Gustavo Barranco, ex Combatiente de Malvinas, al frente de su puesto dedicado a confeccionar mates, pavas, bombillas y motivos malvineros en alpaca, aluminio y bronce, desde 1986, describió de esta manera el significado que adquiere para él la participación en la Feria de Mataderos:“Yo encontré mi lugar en el mundo”.
Para sellar la celebración por los cuarenta años de la Feria, la reconocida panadería y confitería “La Esperanza”, compartió la Torta de Cumpleaños, la que fue saboreada entre todos los visitantes.
¡Felicidades!
