Aumentos en ABL y modificaciones en el pago de patentes marcan el proyecto, que además incluyó la eliminación de la exención de Ingresos Brutos para profesionales autónomos, aunque esta medida fue revertida horas después.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó en la Legislatura su proyecto de Presupuesto 2025, con un enfoque de equilibrio fiscal y reformas impositivas orientadas a generar un sistema más progresivo y equitativo. Entre los cambios más destacados se encuentran las modificaciones en el pago del Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL), patentes y, brevemente, la eliminación de la exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para los profesionales autónomos, medida que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, revocó rápidamente.
El proyecto está en sintonía con los lineamientos macroeconómicos del Poder Ejecutivo Nacional, y se espera su aprobación para finales de noviembre.
Uno de los principales puntos del Presupuesto 2025 es el incremento en el ABL, cuyo costo, según el Ministerio de Hacienda porteño, cubre apenas un tercio del servicio. Para corregir esta disparidad, la administración local propone la introducción de un coeficiente geográfico en el cálculo de la tasa, ampliando las escalas de 7 a 10, y otorgando bonificaciones dependiendo de la ubicación del inmueble. El coeficiente más bajo aplicará a Barracas Sur, mientras que el más alto afectará a Puerto Madero.
El ajuste se dará con un tope máximo de aumento en enero del próximo año, variando según la zona. Para la zona sur, el aumento máximo será del 25%; en la zona centro, el tope alcanzará el 50%, y en la zona norte, podría llegar hasta el 100%. A modo de ejemplo, un hogar en Barracas Sur con una valuación fiscal de $32 millones, que pagaba $10.280 en diciembre, pasaría a pagar $12.849, lo que representa un incremento del 25%. En contraste, un hogar en Puerto Madero con una valuación de $168 millones, que pagaba $99.882, verá su tasa incrementada a $199.764, con el tope del 100%.
Asimismo, se contemplan mayores facilidades para jubilados, pensionados y personas con discapacidad. Actualmente, para acceder a la exención del ABL, la valuación fiscal de 2011 no debe superar los $75.000, cifra que resulta desactualizada. El presupuesto plantea actualizar este monto a un valor máximo de $30 millones en la Valuación Fiscal Homogénea del inmueble, lo que ampliará el número de beneficiarios exentos o parcialmente exentos del pago, aumentando de 79.791 a 89.092 personas.
En cuanto al pago de patentes, se propone una modificación para evitar saltos abruptos en las alícuotas. En la actualidad, un aumento mínimo en la valuación del vehículo puede resultar en un cambio de tramo, lo que duplica el impuesto. Para corregir esta distorsión, el nuevo esquema busca mayor progresividad, estableciendo un monto mínimo en cada escala y una alícuota sobre el excedente.
Por ejemplo, un Fiat Siena 2015 con una valuación estimada de $5.984.400 verá su alícuota reducida del 3,20% al 2,03%, lo que implica un pago anual de $121.543. En cambio, una 4×4 Duster Iconic, con una valuación de $38.402.700, experimentará un incremento en su alícuota del 4,50% al 5,03%, resultando en un pago de $1.930.835.
En general, el 60% de los vehículos en la Ciudad (560.313 unidades) tendrán una reducción en su alícuota, el 15% la mantendrá sin cambios, y el 25% experimentará un aumento.
A su vez, el proyecto elimina exenciones para ciertos tipos de vehículos. Los autos híbridos y eléctricos solo mantendrán el beneficio durante el primer año fiscal, dado que se consideran vehículos de alta gama. También se eliminarán las exenciones para colectivos de piso bajo, ya que la adaptación de las unidades está completa, y las pick ups dejarán de tributar con alícuotas reducidas, pasando a tributar como cualquier otro vehículo según su valuación.
Rápida marcha atrás con Ingresos Brutos para profesionales autónomos
Uno de los puntos más polémicos del proyecto fue la eliminación de la exención de Ingresos Brutos para profesionales autónomos, como médicos, ingenieros, abogados, contadores y arquitectos. Esta medida, que iba a establecer una alícuota del 3% sobre los ingresos facturados, fue duramente criticada y revertida pocas horas después de ser anunciada. Jorge Macri decidió no avanzar con la medida, argumentando la necesidad de revisarla en profundidad.
