Con fuerte presencia en el Polo Científico de Palermo, investigadores y becarios del Conicet reclamaron por el ajuste en ciencia y tecnología, denunciaron bajos salarios, falta de recursos y reducción de becas.
Miles de investigadores, becarios y científicos del Conicet se manifestaron este martes por la tarde en el Polo Científico y Tecnológico de Palermo, en el territorio porteño, en una protesta masiva contra el severo recorte presupuestario que afecta al sistema científico argentino. La concentración también se replicó en distintas ciudades del país, con el lema “No al cientificidio” como consigna principal. Vestidos con delantales, trajes de buzo y máscaras inspiradas en el cómic El Eternauta, los manifestantes reclamaron por salarios deteriorados, desfinanciamiento de la investigación y disminución de becas.
La explanada frente al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, ubicado sobre la calle Godoy Cruz, fue colmada por trabajadores del sistema científico que apuntaron directamente contra la política del Gobierno nacional. La estética de la protesta, que retomó el icónico símbolo de resistencia de El Eternauta, buscó visibilizar la profundidad de la crisis del sector. Se vieron carteles con frases como “Una nieve tóxica contra la ciencia y la universidad”, “Nadie se salva solo” y “No al cientificidio”, sostenidos por investigadores de distintas disciplinas que expresaron su malestar en entrevistas, discursos y comunicados.
En este sentido, Guillermo Durán, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo ante la prensa: “La ciencia está en crisis en Argentina. Los salarios están muy atrasados respecto a los países vecinos. Se gana un tercio menos, con el mismo costo de vida. No hay ingresos al Conicet, no hay entrega de subsidios para investigaciones y hay un desinterés por el sistema científico y tecnológico por parte de las autoridades nacionales que no dialogan”.
Por su parte, Ana Arias, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, también alzó la voz durante la jornada. “Esta convocatoria busca visibilizar los distintos reclamos salariales y de recursos que este Gobierno se empecina en recortar. Buscamos generar conciencia sobre las consecuencias a largo plazo de los recortes en ciencia y tecnología. Tener un sistema científico y tecnológico prestigioso llevó varios años y hoy vemos cómo se está perdiendo”, explicó. A su vez, advirtió sobre el desaliento creciente entre los jóvenes: “Una beca doctoral son 5 años de dedicación. Y hoy vemos hasta desinterés por parte de los jóvenes en la ciencia porque no ven un futuro auspicioso, un país que los respalde con un buen salario y presupuesto para sus investigaciones. Inclusive hay menos interesados en anotarse a becas”.
La jornada de protesta incluyó intervenciones de representantes de universidades, organizaciones sociales y agrupaciones científicas, quienes coincidieron en señalar que el desfinanciamiento del sector compromete el desarrollo económico, social y cultural de la Argentina. De tal modo, alertaron que dejar sin respaldo al conocimiento científico posiciona al país con mayor vulnerabilidad frente a los desafíos globales.
Entre los reclamos, se destacó la denuncia de la Facultad de Veterinaria, desde donde señalaron que “un 30 por ciento de profesionales renunciaron recientemente”. También remarcaron: “Buscamos evitar que nuestro país se quede sin ciencia, sin tecnología y sin futuro”.
Los datos que respaldan el reclamo muestran una situación alarmante. Según un informe del grupo Economía Política Ciencia (EPC), el presupuesto asignado para ciencia y tecnología en 2025 será equivalente al 0,153% del Producto Bruto Interno (PBI), una caída del 24,9% respecto al año anterior. Según lo dispuesto por la Ley de Financiamiento de la Ciencia, aprobada por unanimidad en el Congreso en 2021, este año ese porcentaje debía alcanzar el 0,45% del PBI.
En este marco, el estudio de EPC advierte que “la Función Ciencia y Tecnología alcanzará una caída equivalente al 55,5% en diez años, mientras que el CONICET lo hará en 34,7% en el mismo tiempo”. Asimismo, el crédito vigente para salarios en el sector experimentará una reducción real del 28,4% y el destinado a becas caerá en un 22,7%.
En la misma línea, las organizaciones convocantes denunciaron un proceso de desmantelamiento en instituciones clave como el Conicet, el INTA y ARSAT. La preocupación entre quienes trabajan en estas entidades es creciente, y señalan que, más allá de la coyuntura, se está afectando de forma estructural el sistema nacional de ciencia y tecnología.
Pese al frío, la movilización logró una gran convocatoria y resonancia pública. La marea de guardapolvos blancos y trajes improvisados recorrió con firmeza los alrededores del Ministerio, buscando instalar el debate en la agenda política nacional. Entre las pancartas y las palabras se hizo visible un reclamo profundo, no solo por condiciones laborales dignas, sino por el reconocimiento de la ciencia como motor de desarrollo y soberanía.
