El ministro de Infraestructura porteño expuso ante la Comisión de Presupuesto de la Legislatura los principales lineamientos para el próximo año. Anunció una inversión récord en obras públicas, con especial foco en transporte, subtes y transición energética.
El ministro de Infraestructura de la Ciudad, Pablo Bereciartua, presentó en la Legislatura los lineamientos del presupuesto 2026 de su cartera, en el marco de las rondas informativas que realiza la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, presidida por Paola Michielotto, y que culminan este viernes 24 de octubre. Durante su exposición, el funcionario destacó la magnitud del plan de obras y la prioridad asignada a la movilidad urbana, que cuadruplicará su presupuesto en relación con el año anterior.
Bereciartua explicó que el 20% del presupuesto general estará destinado a infraestructura y que el monto total proyectado para su área asciende a 1,595 billones de pesos. En ese sentido, subrayó que “es una inversión histórica, con fuerte foco en la movilidad urbana, que cuadruplica su presupuesto, pasando de 1,3% a 5,9% en 2026, lo que refleja la decisión del gobierno de construir una ciudad más conectada, integrada y accesible”. Asimismo, destacó que por quinto año consecutivo la Ciudad mantiene un presupuesto equilibrado, incluso tras el pico inflacionario cercano al 200% en 2023.
“Este año proyectamos superávit en un marco donde se incrementa la inversión en obra pública y movilidad urbana como objetivo central”, sostuvo el ministro. A su vez, remarcó que el plan general contempla “transición energética, fomento de la economía circular y la gestión inteligente de los residuos”.
Durante la presentación, Bereciartua repasó las principales obras ejecutadas y en marcha, entre ellas la ampliación del Puente Labruna, la modernización de la Autopista Dellepiane, el Bajo Puente Bosch, los pasos bajo nivel García Lorca e Irigoyen, el reservorio del Parque Sarmiento y los ramales Zuviría, Argerich y Ciudad de la Paz. También mencionó la puesta en valor de estaciones de subte, la implementación del sistema multipago en el transporte público, la expansión de la red de ciclovías y los avances en electromovilidad con la incorporación de nuevos buses eléctricos.
Uno de los anuncios más relevantes fue la puesta en marcha del Sistema Integrado de Movilidad Urbana, que busca armonizar todos los medios de transporte de manera policéntrica y coordinada. En ese marco, Bereciartua confirmó que “el Trambús ya es una realidad”. Explicó que se adquirieron 40 vehículos eléctricos nacionales, 25 de 12 metros y 15 articulados de 18 metros, y que el servicio comenzará a operar el próximo año, beneficiando a 50 mil usuarios. El recorrido, de 20 kilómetros, unirá Aeroparque con Nueva Pompeya, atravesando ocho barrios y reduciendo en un 40% los tiempos de viaje.
Respecto al subte, el ministro anunció la primera licitación para construir la línea F, la primera en 25 años. Tendrá 8 kilómetros de extensión, 12 estaciones y conectará Constitución con Pacífico y Plaza Italia. “Algunas estaciones tendrán luz natural”, adelantó Bereciartua, destacando el diseño innovador del proyecto.
En paralelo, la modernización del subte continuará con la incorporación de 29 nuevas formaciones para la línea B y 40 coches adicionales para las líneas A y C. Además, se renovarán 48 estaciones con mejoras en impermeabilización, iluminación y accesibilidad, y se lanzará la licitación para instalar 76 nuevas escaleras mecánicas.
Otro punto clave fue la implementación del programa Movilidad Porteña, que otorga gratuidad en el transporte público a jubilados, pensionados y retirados de las fuerzas armadas, en cumplimiento de una ley aprobada este año. En cuanto al traspaso de 31 líneas de colectivos a la órbita de CABA, Bereciartua informó que más del 80% de las 1.500 unidades ya cuenta con Wi-Fi, cámaras de seguridad, GPS y sistema multipago. Además, anticipó que desde enero de 2027 todos los colectivos 0 km deberán ser eléctricos o a GNC.
El ministro también se refirió a los avances en seguridad vial, señalando que “se redujo el 30% de víctimas fatales entre 2020 y 2023” y que el objetivo es “bajar 40% adicional para 2024-2027”. En ese sentido, mencionó los 40 mil controles de alcoholemia anuales realizados, con un aumento del 277% respecto de años anteriores, y una baja en la positividad del 3,3% al 1,16% desde agosto de 2025.
En materia hidráulica, Bereciartua informó que se encuentran en ejecución 9 kilómetros de red secundaria, una obra que beneficiará a más de 62 mil habitantes.
Durante el debate, los legisladores formularon distintas consultas. El diputado Juan Pablo Modarelli preguntó sobre los plazos de la nueva línea F y el ministro respondió que su construcción demandará seis años desde la firma del contrato, aunque podría haber una inauguración parcial. En tanto, Lucio Lapeña destacó que “el Ministerio de Infraestructura es uno de los que más aumenta en su presupuesto” y pidió precisiones sobre el costo futuro del boleto y el balance del plan piloto del bus eléctrico.
El funcionario fue acompañado por su equipo técnico, entre ellos el presidente de Autopistas Urbanas (AUSA), Juan Pablo Fasanella; el titular de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), Javier Ibáñez; el secretario de Transporte, Guillermo Krantzer; y el secretario de Tránsito, Darío Antiñolo, quienes respondieron las consultas de los legisladores según cada área.
“Estas políticas no son caprichosas, están basadas en datos, evidencia y un marco normativo aprobado por esta Legislatura”, concluyó Bereciartua, y aseguró que la transformación del territorio porteño requiere “visión de largo plazo, consenso y capacidad técnica”.
