Funcionarios y expertos internacionales cerraron el ciclo anual de la red de cooperación con foco en la inteligencia artificial y la videovigilancia antes del traspaso de la presidencia a Bogotá.
La incorporación de herramientas digitales en la prevención del delito se transformó en un eje central de las políticas públicas modernas, un fenómeno que obliga a los gobiernos locales a repensar sus estrategias de vigilancia y control. En este marco, la capital nacional se posicionó una vez más como referente regional al liderar el cuarto encuentro de la Red Internacional de Seguridad Urbana. La jornada, que reunió a especialistas de diversas latitudes, tuvo como objetivo principal profundizar el diálogo sobre los marcos regulatorios necesarios para la implementación de nuevas tecnologías, buscando un equilibrio entre la innovación, la eficacia policial y la confianza de la ciudadanía.
Esta cuarta edición del ciclo funcionó como un espacio de reflexión crítica sobre la gobernanza tecnológica en la seguridad pública. El debate no se limitó a la adquisición de hardware o software, sino que apuntó a fortalecer los procesos de modernización institucional para que sean sostenibles en el tiempo y técnicamente sólidos. La premisa que sobrevoló el encuentro fue clara: la tecnología por sí sola no resuelve los problemas de inseguridad si no está acompañada por una gestión ética y una regulación que proteja los derechos individuales mientras combate el crimen.
La apertura del evento estuvo a cargo de figuras clave de la administración porteña, quienes delinearon la visión política del distrito en esta materia. Participaron Ana Ciuti, subsecretaria de Relaciones Internacionales; Ruth Landerreche, subsecretaria de Relaciones con la Comunidad y Asuntos Interjurisdiccionales e Internacionales en Seguridad; y el comisario Maximiliano Méndez, jefe del Departamento Delitos Tecnológicos Especiales de la Policía de la Ciudad. La presencia de autoridades de alto rango evidenció la importancia que CABA le otorga a la cooperación internacional como mecanismo para elevar los estándares de seguridad local.
En este sentido, Ana Ciuti valoró el intercambio de conocimientos entre las diferentes jurisdicciones y subrayó la relevancia de trabajar en red. “Cada intervención confirma que la cooperación entre gobiernos locales no es solo un principio, sino una herramienta concreta y necesaria para enfrentar los desafíos de seguridad contemporáneos”, afirmó la funcionaria durante su intervención. Sus palabras reflejaron el espíritu de un encuentro diseñado para compartir casos de éxito y aprender de las dificultades que enfrentan otras metrópolis ante amenazas similares.
El programa académico incluyó dos paneles de expertos que elevaron el nivel técnico de la discusión. Uno de los momentos más destacados fue la presentación de la doctora Betania Allo, quien se desempeña como Jefa del Departamento de Tecnología, Medios, Telecomunicaciones y Privacidad de Legal Tracks en Arabia Saudita y es Consultora Senior de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Su exposición aportó una perspectiva global sobre cómo los organismos internacionales abordan la privacidad y el uso de datos en la lucha contra el crimen organizado.
A su vez, el segundo panel estuvo liderado por el comisario Maximiliano Méndez, quien bajó a tierra los conceptos teóricos para explicar la aplicación práctica de la tecnología en el territorio porteño. El jefe policial detalló cómo el Departamento de Delitos Tecnológicos Especiales utiliza herramientas de última generación para la investigación forense y la prevención, demostrando que la capacitación constante del recurso humano es tan vital como la inversión en equipamiento.
La agenda del encuentro hizo hincapié en innovaciones específicas que están redefiniendo el patrullaje y la investigación criminal. Se discutió largamente sobre la videovigilancia inteligente, los sistemas predictivos basados en algoritmos, la analítica de grandes volúmenes de datos y la inteligencia artificial. Estas tecnologías, según coincidieron los expositores, abren oportunidades concretas para optimizar la planificación operativa de las fuerzas de seguridad y fortalecer la respuesta ante emergencias, permitiendo anticiparse a los hechos delictivos en lugar de simplemente reaccionar ante ellos.
Por su parte, la subsecretaria Ruth Landerreche ofreció un balance sobre el recorrido realizado durante el año y la consolidación de los vínculos entre las ciudades miembro. “Ha sido un camino de trabajo continuo, de intercambio de experiencias y, sobre todo, de la creación conjunta entre ciudades que atraviesan retos similares y reconocen en la cooperación una herramienta fundamental”, destacó la funcionaria, poniendo en valor el esfuerzo colectivo para construir entornos urbanos más seguros.
El evento también sirvió para marcar el cierre del ciclo 2025 de la Red, un año caracterizado por la intensa actividad diplomática y técnica de Buenos Aires en la materia. De tal modo, se anunció oficialmente que la ciudad de Bogotá asumirá la presidencia del organismo en 2026. La capital colombiana ya se prepara para dar continuidad a esta agenda de trabajo y será la sede del segundo encuentro presencial, programado para realizarse del 3 al 5 de diciembre próximo.
Desde el Gobierno porteño confirmaron que brindarán todo su apoyo a la nueva gestión para abordar la seguridad urbana desde una perspectiva regional y comparada. El objetivo es mantener el rumbo hacia la construcción de marcos éticos, regulatorios y tecnológicos más sólidos que sirvan de referencia para toda Latinoamérica.
La construcción de nuevas capacidades junto a otros gobiernos locales y organismos internacionales se presenta como el camino más eficaz para garantizar la tranquilidad de los vecinos en un mundo cada vez más interconectado y complejo.
