Uno de los alimentos básicos de los hogares argentinos por las nubes…El poder adquisitivo de los porteños, de los compatriotas en general, no acompaña el valor de un kilogramo de pan, que en la actualidad se ubica en los cinco mil pesos. En tanto, la docena de facturas, vale doce mil pesos.
La situación económica imperante en nuestro país, altamente restrictiva en cuanto al consumo, específicamente, de los sectores medios y populares, es la responsable de estos indicadores, que evidencian la profunda caída desde hace un año y medio, sin posibilidades, al menos por el momento, de remontar la cuestión.
No hace falta ninguna clase magistral, ni pertenecer a tal o cual escuela económica, para darse cuenta que si la gente compra menos, las empresas, pymes, fábricas y comercios venden menos… De no mediar la puesta en marcha de algún tipo de medidas a la brevedad, puede llegar a paralizarse la producción, o directamente motivar el cierre de pequeñas y medianas empresas, incrementando la cantidad de desocupados.
En declaraciones periodísticas, Daniel Rodríguez, representante de la Unión de Personal de Panaderías y Afines, reúne a la totalidad de los trabajadores del sector pertenecientes a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sostuvo: “Antes se vendía un kilo de pan, dos docenas de facturas…Hoy se vende por unidades o dos mil pesos de pan…Se llevan dos flautitas, o lo justo…La plata no alcanza”.
¿Cómo para tener una idea acerca de la crisis?
Una panadería que contaba con doce empleados hoy tiene nueve. Los trabajadores deben reubicarse y realizar otras actividades, ¿por ejemplo? Hoy por hoy, el vendedor o la vendedora también cocinan o asisten a quienes producen”.
El Dirigente de la Unión de Personal de Panaderías y Afines, asimismo, se refirió los aspectos culturales que pudieron haber incidido en el consumo, como la difusión de opiniones negativas acerca del trigo y la harina. Y agregó: “La cultura argentina siempre incluye el pan en la mesa…Hay un sector que ha dejado de consumir, pero eso no es el fuerte de la crisis que hoy estamos sintiendo en el sector”.
Sobre el impacto de los feriados, y los eventos convocantes como el Mundial, ofrecen un poco de aire a los Panaderos… “Tal vez antes comían asado, y hoy capaz que comen pre-pizza o unos sandwiches…Pero el efecto dura poco… “Después se vuelve a caer”, reconoció.
Por último, el Dirigente de los Panaderos de la Ciudad de Buenos Aires, Daniel Rodríguez, reflexionó de esta manera con relación al panorama general que vive la actividad que representa: “Nos estamos acercando a la orilla de 2001…Estoy viendo que se está precarizando cada vez más el empleo…Las instituciones están cada vez más complicadas, ya sea el Sindicato o el Ministerio de Trabajo”.
