El Hospital Argerich y el Hospital Garrahan trabajan en conjunto para realizar trasplantes hepáticos pediátricos con donantes vivos relacionados, un proyecto pionero que ha beneficiado a cientos de familias desde 1995.
En un esfuerzo conjunto que lleva casi dos décadas, los hospitales Argerich y Garrahan se han consolidado como referentes en la realización de trasplantes hepáticos pediátricos con donantes vivos relacionados. Este programa, que nació en 1995 mediante un acuerdo entre el Gobierno Nacional y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, busca ofrecer más oportunidades a niños y niñas que necesitan un trasplante de hígado.
El procedimiento comienza con un exhaustivo estudio de los posibles donantes, garantizando su compatibilidad y seguridad. Una vez aprobado el caso por ambos equipos médicos, se coordina una fecha quirúrgica en la que los dos hospitales trabajan de manera sincronizada. Durante la operación, se utilizan quirófanos simultáneos en ambas instituciones, lo que permite reducir al máximo los tiempos de isquemia del órgano ablacionado, un factor clave para el éxito del trasplante.
En estos trasplantes, los especialistas evalúan las necesidades específicas de cada receptor para determinar qué tipo de segmento hepático se utilizará. Los más comunes son los segmentos II y III, aunque también se emplea la técnica de monosegmento (segmento II) o la combinación de los segmentos II, III y IV en casos que requieren mayor cantidad de tejido hepático.
El programa, que había sufrido interrupciones durante la pandemia, retomó su actividad regular este año. Actualmente, casi todas las semanas se realiza al menos un procedimiento de este tipo, lo que demuestra la capacidad de ambas instituciones para mantener el ritmo de este complejo trabajo.
Durante 2024, se llevaron a cabo 22 trasplantes de hígado en pacientes pediátricos bajo este esquema colaborativo. Desde el inicio del programa, se han realizado un total de 263 cirugías combinadas entre ambas instituciones, una cifra que resalta la magnitud y la relevancia de este proyecto.
El programa también se apoya en la formación de nuevos profesionales a través de la residencia posbásica en la Unidad de Trasplante Hepático del Hospital Argerich. Médicos residentes y de planta colaboran estrechamente en estos procedimientos, consolidando un modelo de aprendizaje basado en la práctica y la cooperación interdisciplinaria.
El trabajo conjunto entre los hospitales Argerich y Garrahan permite que cientos de niños y niñas puedan acceder a una segunda oportunidad de vida gracias al trasplante hepático con donantes vivos. Este programa no solo simboliza un avance en la medicina pediátrica, sino también un compromiso con la salud pública y el bienestar de las familias. Con casi 20 años de trayectoria, este proyecto sigue demostrando que la cooperación entre instituciones puede marcar una diferencia crucial en la vida de los pacientes más pequeños.
