Incorporado plenamente a nuestra vida cotidiana, de tal manera, que su utilización constante- ya tiene nombre es la “Nomofobia”-, y resulta más que claro que se trata de una dependencia que puede afectar la salud mental de grandes y chicos, y de manera contundente en los adolescentes.
De acuerdo con un estudiopublicado en “Developmental Psychology”, elaborado por los investigadores Nelson Roque y Rinanda Shaleha, de la Universidad Estatal de Pennsylvania, el uso de la telefonía móvil no debe ser evaluado en cuanto a los minutosacumulados, sino de acuerdo con las siguientes variables, determinantes con respecto a si la experiencia produce bienestar o no:
Duración
Hora del día
Propósito de uso
Interactividad
Estructura del contenido
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Al respecto, la investigadora Shaleha, precisó: “Técnicamente, el tiempo frente a la pantalla incluye desde trabajar en una computadora portátil hasta navegar compulsivamentepor TikTok en la cama a las tres de la mañana…Pero el contexto es tan diferente entre estas dos cosas que tendemos a considerar solola segunda como “tiempo frente a la pantalla”…Necesitamosdejar de pensar en el tiempo frente a las pantallas como algo único y homogéneo si queremos entender qué es realmente saludable o no”.
Por su parte, el Especialista Nelson Roque, indicó: “En lugar de pensar solo en cuánto tiempo pasamos frente a las pantallas, debemos considerar el efecto que tienen en nosotros y en nuestros hijos”.
De aquí su propuesta, que radica en el análisis de estos cinco contextos antes de definir si un hábito digital resulta saludable o no.
Modo de participación: El consumo pasivo es muy distinto del que produce la participación activa. Es así como “la experiencia digital depende del contexto interpersonal, las motivaciones del usuario y la susceptibilidad individual, en lugar de depender únicamente del nivel de actividad”
Propósito de uso: Actividades educativas o productivas suelen asociarse con el desarrollo de habilidades. “Incluso cuando el uso ocupacional de pantallas está orientado a un objetivo, el trabajo mediado digitalmente a menudo implica demandas cognitivas sostenidas, conectividad constante y patrones de interacción fragmentados que contribuyen a la fatiga y el agotamiento emocional”.
Momento y contexto: El horario y el lugar donde se usan las pantallas explican sus consecuencias. La exposición nocturna puede afectar el sueño y la regulación emocional. Por el contrario, el uso diurno, en encuentros sociales o productivos suele presentarse como menos perjudicial.
Estructura del contenido: El contenido breve y fragmentado, como videos cortosy la navegación rápida en redes sociales, promueve continuos cambios de atención y puede llegar producir fatiga cognitiva.
El contenido extenso impulsa la concentración sostenida y exige un tipo diferente de esfuerzo mental.
Valencia emocional: El contenido digital implica una carga emocional, situación que puede afectar el estado de ánimo positiva o negativamente.
“Un breve episodio de revisión de redes sociales impulsado por la ansiedad puede ser más perjudicial que una interacción digital prolongada y con un propósito definido”, precisaron los autores del detallado Informe.
Algunas sugerencias como para no depender del celular, según el saber y entender de los expertos de la Universidad Estatal de Pennsylvania, Nelson Roque y Rinanda Shaleha:
-Activar el modo avión o “no molestar” para evitar interrupciones.
-Desactivar las notificaciones de las aplicaciones que no son fundamentales, como redes sociales.
-Dejar el celular fuera de la vista mientras realizas tareas importantes o participas de encuentros sociales.
-No utilizar el celular en el transcurso de las comidas para interactuar cara a cara.
-Silenciar a los grupos de WhatsApp o aplicaciones que impulsan distracciones.
-Disminuir el tiempo en redes sociales, creando momentos específicos para su uso.
-Evitar el celular en el dormitorio, especialmente en la noche.
-Promover actividades sin tecnología, como la lectura o el ejercicio físico.
-Auto-controlarse. Reconocer cuándo el uso del teléfono inteligente se está convirtiendo en un problema.
